El sábado subí por Arroyoseco y bajé por el Ventisquero de la Condesa.
La nieve estaba para cuchillas en las subidas y como el cemento en las bajadas y lo peor es que hay tantas huellas que es incomodísimo bajar y casi no se disfruta.
Con estas temperaturas, se irá lo poco que queda y ya no será factible descender salvo de Cabezas hacia Cerradillas y Arroyoseco ya veremos.
Peñalara ni se me ocurre con la de huellas y gente que hay........
Bueno, así nos duran más los esquís.
